miércoles, 24 de marzo de 2010

Las cosas más oscuras y escondidas, son aveces las más fáciles de deducir o de suponer. Lo que se presenta en ocasiones de maneras cinematográficas, no es más que el reflejo de un día a día sobresaturado.

5:00 am
La tortuosa levantada. Bien puede ser a puntapiés o con balde de agua en el estado próximo a la congelación.

5:10 am
Baño. Si es que no fué llevado a cabo durante la levantada con un balde de agua helada, comienza el ritual digno de una prisión ilegal. El ritual de limpieza no siempre es tan agradable y relajante como se ve en los comerciales de shampoo. Nadie que no esté buscando sacarse de encima un guayabo o una amanecida, desea posar su cuerpo bajo un flijo semiconstante de fluido gélido.

5:11 am
Uniforme. Si tuvimos fuerza de voluntad para poder soportar el baño durane un minuto, llegó la hora de doblegarla para ponernos una prenda de coherción. Esta vestimenta que, según mentes revolucionarias es usada para romper el deseo de un libre albedrio; es usada por el hombre y mujer común para no desgastar sus arcas en vestiduras innecesarias

5:50 am
Salida. Una vez se ha resignado a no encontrar un par de medias completas, se decide por una blanca y una verde. Sin importar que no hagan juego. La mente se enfoca solamente en el andar.
En la tarea de movilizarse por la propia locomoción, pues sería utópico pensar en un método alternativo de transporte.

6:50 am (si Dios quiere)
Llegada. Nos damos cuenta que los cálculos realizados fallaron. El tiempo establecido para el transporte no fué suficiente y hemos recurrido a el antiguo arte de la carrera libre. Como alma que huye de la parca, nuestra prisa es comparable con la de un bombero en emergencia. Sentimos que algo nos hizo falta...aún sin saber que es.

7:00 am
Clases / Trabajo. Nos hemos instalado en nuestro pupitre y/o estación de trabajo. Y aunque ya nos dimos cuenta de lo que hacía falta (una tarea o un trabajo), aún sentimos que algo falta. Las reprimendas de un superior no hacen más que maltratar nuestra ya de por sí maltrecha humanidad.

12:30 pm (Gracias a Dios)
Almuerzo. Hemos reconocido al fin lo que se nos había olvidado. El desayuno.
Nuestro estómago pide a gritos, o más bien a gruñidos, una satisfacción inmediata. A estas alturas no estamos en poscición de discutirle a nuestro órgano digestor. En medida justa, muy justa a veces, saciamos el hambre (no precisamente de conocimientos)

1:00 pm - 6:00 pm
Zona de inercia. Las cosas las hacemos por el simple hábito de imitación y el flujo de trabajo transcurre por el mero impulso de la inercia. Somos zombis caminantes.

7:45 pm
Llegada a la cueva, casa, cantón, rancho...
Sin comentarios. Solo queremos llegar.

10:00 pm
Dormir. Solo después de preparar los avatares del siguiente día, se nos tiene permitido el descanso. Un extraño trance en el que se descansa mientras se sufre por adelantado pensando en las penurias de la jornada siguiente.

SECULA SECULORUM...

Aunque es obvio admitirlo, no es la descripión de un método de tortura ni doblegamiento espiritual. Simplemente la rutina de cualquier estudiante de universidad o trabajador colombiano.
Cinematográfico? Tal vez
Sobrehumano? Más bien infrahumano
Real? Demasiado